Eduardo López Rivas: El Revolucionario del periodismo y las artes gráficas en Venezuela

Por: Alfredo Reyes Labarca @alfredoreyeslabark CNP #24581.

Este 24 de febrero se conmemora un año más de que los restos mortales del profesor, periodista y empresario de la comunicación fueran llevados, en el año 2015, al Panteón Regional del Zulia, creado para honrar la memoria de los más honorables zulianos desde el año de su fundación en 1995. Eduardo López Rivas, fue uno de lo más notables periodistas de Venezuela, el más importante del Zulia para siglo XIX y hoy día continua siendo referencia para las nuevas generaciones de profesionales de la información.

Considerado como un revolucionario en el periodismo por su estilo en presentar la noticia, por su visión en expandir la información y por crear tribunas informativas en pro de informar y educar no sólo al pueblo del Zulia sino al resto de Venezuela.

Pionero en incluir fotograbados y fotografías en las publicaciones periódicas, nace en Maracaibo el 10 de septiembre de 1850 en un hogar instruido y cultivado, cimentando así las bases sólidas para su futura formación académica iniciada en el Colegio Federal del entonces estado Falcón-Zulia. Posteriormente fue enviado por sus padres, Don Juan Eduardo López de Triana y Espina, miembro fundador del Partido Liberal de Venezuela y su madre Doña Encarnación Rivas de López, pariente del escritor venezolano José María Rivas, a culminar sus estudios en Francia.

En 1870 regresa a Venezuela, a sus 20 años, preñado de las ideas del viejo mundo y del movimiento de la Ilustración que sin duda fueron de gran influencia para su desarrollo profesional. Se traslada a Caracas y allí se desempeña como profesor de dibujo natural y profesor de gramática además de realizar traducciones en inglés y francés, lenguas que dominaba a la perfección.

Llega a Maracaibo en 1872, ciudad con el principal puerto del país abierto al mundo globalizado y comercial. Eduardo López Rivas, preocupado por la situación política autoritarista del gobierno de Antonio Guzmán Blanco, se atreve a abrir espacios informativos para educar a la ciudadanía y ser la voz de la pujante ciudad puerto.

En 1873 Eduardo López Rivas se inicia en el periodismo editando los siguientes periódicos: El Semanario, La Antorcha, El Periódico, El Mensajero y Boletín Mercantil. Hay que destacar que en ocasiones publicaba información bajo el seudónimo de Capuleto.

El 21 de mayo de 1879 se funda El Fonógrafo, primer periódico con publicación diaria en Maracaibo, aunque inicialmente era un bisemanario, constituido como un espacio informativo de mayor importancia e impacto en la región zuliana y en Venezuela. Eduardo López Rivas era editor y periodista, así que cada publicación estaba impregnada de su ética y moral de acero que no se doblegaba ante cualquier censura que los gobiernos de turno pretendían imponerle.

En 1881 Eduardo López Rivas, funda una de las más importantes imprentas en el país y en América, ubicada en la calle Comercio del centro de la ciudad de Maracaibo con el nombre “Imprenta Americana”, la cual se convertiría en la casa editorial de El Fonógrafo y su mítica y legendaria revista El Zulia Ilustrado.

La Imprenta Americana marcó un hito en la imprenta venezolana porque fue el primer taller tipográfico del país en realizar trabajos de tricromía e incluir fotograbados en las páginas de sus publicaciones, lo que la llevó a ser referencia por su sofisticado e impecable estilo de impresión, llevándola a ganar importantes premios internacionales como la Exposición Universal de París (1889), y el premio de la Exposición Mundial Columbia de Chicago.

En 1888 Eduardo López Rivas hace historia en el periodismo venezolano al publicar el primer ejemplar de la revista El Zulia Ilustrado. Con el propósito fundamental de dar a conocer el Zulia en el resto del país destacando la belleza y el progreso de la región, en cada entrega mensual los lectores encontraban en sus páginas fotografías y fotograbados, además de publicaciones de personajes ilustrísimos, como José Ramón Yépez, Udón Pérez, Rafael María Baralt, entre otros.

La primera publicación de la revista El Zulia Ilustrado fue el 24 de octubre de 1888, con motivo de conmemorarse el centenario del natalicio del héroe independentista más importante de la región, El General Rafael Urdaneta. Las imágenes fueron un gran atractivo de la revista, porque representaban novedad para el lector.

En la edición del 31 de marzo de 1889, aparecieron dos fotografías de excelente impresión y nitidez, identificadas en la página como grabado 1 y grabado 2. Corresponden a un paciente del Hospital Chiquinquirá de Maracaibo, al cual se le practicó una operación para extirparle un enorme tumor en la zona del cuello, hombro y pectoral anterior. La operación representó entonces un importante éxito quirúrgico para el Zulia, que López Rivas quiso destacar en la revista.

En El Zulia Ilustrado apareció el primer plano topográfico de la ciudad de Maracaibo, litografiado a varios colores y artísticamente dibujado. El plano, creado por Eduardo López Rivas, fue publicado en 1889, en una página completa del número 22 de la revista. Además, en la segunda entrega, Eduardo López Rivas realiza una cartografía de las publicaciones en Maracaibo desde 1821 hasta 1889 dejando un extraordinario inicio para construir la historia del periodismo en el Zulia.

Eduardo López Rivas.

López Rivas, un gran defensor del gentilicio zuliano por lo que se le considera el promotor del Himno del estado Zulia, durante años planteó a los gobernantes locales la idea de crear un himno para la región, pero ésta fue siempre rechazada debido a sus críticos artículos sobre el gobierno, publicados en las páginas de El Fonógrafo.

Para el año 1908 fue nombrado gobernador del Zulia el escritor José Ignacio Lares Baralt, quien publicaba sus obras en la Imprenta Americana. Dadas sus buenas relaciones con nuestro ilustre periodista, quien aprobó la propuesta de inmediato de crear un himno para la región. El decreto para la creación del Himno del Zulia fue emitido el 15 de agosto de 1909 y la partitura con la música y letra ganadoras fue publicada por primera vez en la edición de El Fonógrafo del 19 de abril de 1910, edición especial dedicada al centenario de la Independencia de Venezuela que, además, se publicó a color.

Eduardo López Rivas se casó en 1880, a la edad de treinta años, con Doña Carmen Bustamante López, sobrina del médico venezolano Francisco Eugenio Bustamante y pariente consanguínea del general Rafael Urdaneta. De esta unión nacieron cinco hijos: Margarita López Bustamante y los periodistas Eduardo, Carlos, Enrique, y Teresa López Bustamante, a quienes involucró en el oficio del periodismo creando la más grande y notable dinastía del periodismo más importante de Venezuela.

Gracias a la visión ilustrada de Eduardo López Rivas se abren espacios informativos creando un impacto favorable en la opinión pública regional y nacional, logrando modernizar, innovar y sobre todo abriendo espacios para nuevas formas de hacer periodismo. El Fonógrafo del siglo XX modernizó el periodismo venezolano haciendo historia con la edición en simultáneo en Caracas y abriendo una corresponsalía en Madrid-España

Su hijo Enrique López Bustamante fue el primer corresponsal en Madrid, convirtiéndose en el primer corresponsal de Venezuela en el exterior hasta 1917, cuando el gobierno clausuró el diario y la imprenta; además fue un novelista vinculado a los círculos literarios españoles de principios del siglo XX. Murió en el exilio en Buenos Aires, en el año 1947.

Teresa López Bustamante, una extraordinaria periodista zuliana, abrió caminos a las mujeres en esta profesión, además dejó una huella indeleble en el periodismo, fundando en 1924 el Diario La Columna, periódico de gran importancia en la región, pero sus inicios fueron en la Imprenta Americana. Además de ser la correctora de El Fonógrafo, se inició en los talleres de la Imprenta Americana y continuó su carrera como periodista.

El ejemplar periodista del siglo XIX Eduardo López Rivas, muere en su residencia ubicada en Los Haticos, a las riveras del Lago Coquivacoa, en su natal Maracaibo el 22 de julio de 1913. Por su legado en el periodismo zuliano y nacional fue inhumado al Panteón Regional del Zulia el 24 de febrero de 2015.